Donde comenzó nuestra historia








No simplemente con la intención de criar Boyeros de Berna, sino con el deseo de compartir aquello que nosotros tuvimos la fortuna de descubrir: una raza extraordinariamente noble, cercana y familiar.
Queremos que otras familias puedan conocerlos como nosotros los conocimos y experimentar ese vínculo tan especial que se construye cuando un Boyero de Berna pasa a formar parte de sus vidas.


Floki a los 3 meses de edad
Crecer en Alpenheim
Desde sus primeras semanas, nuestros cachorros crecen rodeados de naturaleza y formando parte de nuestra vida cotidiana. A medida que descubren el mundo, exploran nuevos espacios, juegan, comparten con nosotros y comienzan a desarrollar su propio carácter.












Si compartes nuestra pasión por la raza y buscas un cachorro criado con amor y los más altos estándares, te invitamos a conocer nuestra camada 2026.
